Pasantía en la Corte Interamericana

Gabriela Sanjinés Garrón
La oportunidad que tuve de realizar una pasantía en la Corte Interamericana de Derechos Humanos fue una de las experiencias más desafiantes y enriquecedoras de mi vida, a nivel personal y profesional. 
 
Mi inclinación hacia los derechos humanos comenzó cuando empecé a analizar los temas de identidad de género e identidad sexual en la literatura boliviana, durante mi último año de colegio. Desde ese momento, los derechos humanos siempre fueron un interés que estuvo presente en mi vida, pero lo mantuve en segundo plano, con la ilusión de pensar que era un área en la que algún día podría especializarme, pero entendiendo también que los desafíos para lograrlo no serían pocos.
Llegar a la Corte y darme cuenta de que no era el sueño inalcanzable que yo pensaba fue para mí muy revelador; siento que existe poco que se compare a trabajar con personas tan apasionadamente dedicadas a la defensa de los derechos humanos. El nivel de profesionalismo de todas las personas que conocí y la trayectoria de todos ellos nunca dejó de impresionarme, al igual que su disposición de seguir aprendiendo y enseñando. Todos ellos, pasantes y abogados, me recordaron todos los días lo que el mundo debería ser, lo que puede llegar a ser.
 
El desafío que significó trabajar en la Corte no fue pequeño: en mi primer día, creí que por haber leído los instrumentos de Derecho Internacional Público y estudiado el funcionamiento del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, estaría preparada, pero hay una gran diferencia entre aprender sobre Derechos Humanos en los libros, las clases y documentales y conocer la labor de los defensores en carne propia. Hacer la pasantía influyó en mi comprensión de las dificultades que enfrentan tantas personas para acceder a la justicia en sus países, una realidad abrumadora que me hubiera parecido completamente desesperanzadora si no fuera porque pude ver el trabajo incansable de todas las personas que conforman la Corte Interamericana, que, al día de hoy, son de las más valiosas que he llegado a conocer.

Pasantía en el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional en Argentina

Indira Fernández
Realizar un viaje al extranjero para  estudior o hacer una pasantía es una experiencia que todos deberían intentar.
La pasantía que realicé en el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional en Argentina, me ayudó mucho en mi vida profesional y personal. Conocí gente nueva y aprendí a utilizar mis recursos teóricos y ponerlos en practica.
Igualmente pude asistir a diversos talleres y congresos organizados por la facultad de derecho de la Universidad de Buenos Aires, talleres con los que pude aprender un poco sobre la legislación argentina. 
Esta fue una experiencia unica e inolvidable para mi, llena de recuerdos gratificantes que me hicieron crecer como persona.